lunes, 10 de agosto de 2009




Ayúdenme, mis hijos... mis hijos!, fueron los gritos desesperados que a eso de las 6 de la mañana del dia viernes del dia sabado 11 de julio del 2009 despertaron a los vecinos del pasaje Lourdes de la población Sor Teresa de Gorbea. Pero ya era demasiado tarde: En segundos el fuego había abrasado la casa de madera número 170 y cobrado la vida de dos pequeños.
Las víctimas del siniestro fueron identificadas como Fernanda Andrea Acuña Segura, de 3 años, y su hermano Nicolás Esparza Segura, de 3 meses de edad, quienes al momento del incendio se encontraban en el domicilio junto a su abuelo paterno, Héctor Esparza Vidal (49) y su madre, Valeria Andrea Segura Müller (23). Esta última sufrió quemaduras graves que la mantienen internada en el Hospital Hernán Henríquez de Temuco.
La tragedia dejó dos inmuebles destruidos en su totalidad y otros dos con daños de consideración en los segundos pisos. El total de damnificados llega a 14 personas. Se cree que el fuego se originó a raíz del recalentamiento del circuito eléctrico, lo que está siendo investigado.
Teresa González habita la casa número 185 donde funciona el local de provisiones "Daniela". Detrás del mostrador y aún muy impactada por lo sucedido cuenta que despertó a raíz de los gritos desesperados que daba la madre de los niños. "Cuando me asomé por la ventana para ver qué estaba sucediendo la casa ya estaba en llamas, no pudimos hacer nada para salvar a los niños. El vecino tuvo que lanzarse del segundo piso, pero ya no había nada que hacer. Yo pasé mi celular para que llamaran a los Bomberos, pero demoraron en llegar", relata.
INFIERNO
La comerciante precisa que en un comienzo el incendio se concentró en el domicilio donde estaban los hermanitos, pero en cosa de minutos comenzó a propagarse. "Nosotros sacamos agua de la ducha con recipientes plásticos para lanzarle agua a la pared, porque el calor era tan fuerte que teníamos miedo que se incendiara nuestra casa".
Otro de los afectados es Eric Bar, quien junto a su esposa y sus dos hijos, de 10 y 14 años, habitaban el inmueble número 180. Este dueño de casa, quien está cesante desde hace algunos meses, perdió todos sus enseres producto del infierno que se desató.
"Yo salí y vi fuego. En ese momento saqué a mi familia, había una niña que gritaba mucho por las guaguas que no las pudieron sacar. Todo fue muy rápido, todo se terminó, mis cosas se quemaron", cuenta.
Bar se sometió ayer en la mañana a la difícil tarea de remover escombros de lo que era su domicilio. Ahora espera que la municipalidad los ayude con algunos enseres para poder enfrentar este difícil momento.
Una escapada milagrosa fue la que tuvo Evelyn Reyes, quien habitaba la casa número 160, donde la calle Lourdes se comienza a llamar Padre Hurtado. "Yo desperté por los gritos, de pronto miré y había explotado el vidrio de arriba. Le dije a mi mamá y a mi primo que se levantaran, porque se estaba quemando la casa de la Valeria. Después levantamos a mi abuelita, yo saqué una silla, acá afuera los vecinos gritaban, pedían auxilio, la mamá de los niñitos estaba desesperada, lanzaban baldes con agua, pero no se pudo hacer nada".
Esta vecina afirma que efectivamente hubo demora en la respuesta de Bomberos. "Se demoraron entre 20 a 30 minutos, primero llegaron los Carabineros, pero ya estaba todo quemado".
Ayer en la mañana Yolanda Callet, quien habita el inmueble 190 de calle Lourdes, trabajaba afanosamente junto a su esposo para limpiar los escombros que el incendio dejó en el segundo piso de su domicilio. "Mi esposo me dijo que me levantara porque había un incendio, al comienzo era pequeño, pero en cosa de segundos se propagó, la gente gritaba, había mucho humo y fuego, era espantoso".
La afectada justificó la demora de los voluntarios afirmando que en la comuna no hay bomberos acuartelados y para salir a una emergencia deben ser reunidos uno por uno.
Al lugar de la emergencia llegaron dos unidades del Cuerpo de Bomberos de Gorbea, una unidad de Pitrufquén y otra de Trovolhue, quienes en un comienzo tuvieron problemas para abastecerse de agua.
El fiscal ordenó que al lugar se trasladara personal del Departamento de Estudios Técnicos (DET) de Bomberos y el Laboratorio de Criminalística de Investigaciones, quienes indagan las causas y el origen del siniestro. Los restos de los dos menores fueron levantados por orden del fiscal y trasladados hasta el Servio Médico Legal de la capital regional, donde serán sometidos a la autopsia.

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